Purmamarca quiere ser un pueblo peatonal

i12553-purmamarca

Purmamarca significa en aymara ciudad del desierto, con sus 500 habitantes es acaso uno de los pueblos más bellos del norte argentino, enclavado en la Quebrada de Humahuaca (Jujuy), cuando ésta se declaró Patrimonio de la Humanidad, el influjo de ella y de los cerros de los siete colores han convertido a este pueblito en uno de los más visitados por el turismo. Ahora, para preservar la paz y la tranquilidad buscan que se transforme en un pueblo peatonal, libre de autos.

Los pies serán los únicos medios de transporte permitidos para los que deseen visitar Purmamarca, si es que el proyecto que defienda Josefina Calderón, directora de Turismo de Purmamarca prospera. De ser así, sería el segundo pueblo peatonal de Sudamérica, el primero también es argentino y está en Cordoba, La Cumbrecita.

Un pueblo peatonal es aquel en donde se llega en auto, pero para entrar a la localidad se deja el vehículo en la entrada y se entra caminando. Es la mejor forma de conocer un pueblo. La experiencia de La Cumbrecita ha sido exitosa, y le ha agregado un plus a la belleza incomparable que tiene. En el año 1996 se convirtió en el primer pueblo peatonal de Sudamárica, y. por supuesto, de Argentina. Todos los vehículos, en el caso del pueblo cordobés se estacionan en una playa de estacionamiento a la entrada.

La Cumbrecita, con más veinte años de experiencia en esto, firmó un convenio el pasado sábado con autoridades de turismo de Purmamarca. “Pueblos con Identidad”, se llama el proyecto rubricado. Córdoba ayudará a Jujuy a llevar adelante su sueño de hacer de Purmamarca una localidad calma, libre de motores.

Josefina Calderón, luego de la firma del convenio, declaró a la prensa: “Todo esto es un sueño. Es importante que la gente del pueblo se apropie del proyecto, porque si ellos no están de acuerdo no se puede avanzar” Purmamarca es un destino de descanso y contemplación. Si llegara a ser un pueblo peatonal, al entorno natural, se le sumaría el silencio y la tranquilidad que daría el no tener autos en las calles. Se preservarían los edificios históricos, no habría contaminación auditiva.

“No vamos a tener tanta invasión de ruidos, el que se concentren los vehículos en algunos puntos llevaría a mejorar la seguridad, la verdad son muchísimos beneficios, un sistema nuevo pero que traería cambios positivos y por sobre todo un beneficio agregado por ser el segundo pueblo peatonal de Argentina y Sudamérica. Mejorará la calidad de vida de la gente del pueblo.”, sostiene la funcionaria, entusiasmada de llevar adelante este sueño de hacer aún más soñado un lugar único, de indescriptible belleza.