Cage The Elephant volvió por más: así fue si show en el Lollapalooza 2017

 

Y al finalizar el show de Glass Animals el público corrió rápidamente al Main Stage 1 para ver a a Cage The Elephant, la banda comandada por el carismático Matthew Shultz que, luego de tres años, dijo presente una vez más en la edición argentina del Lollapalooza.

Para los que estuvimos aquella tarde de 2014, la última visita de la banda hasta el momento, la diferencia fue abismal: parece que los rockeros de Bowling Green duplicaron sus fans porteños y esta vez, si venías de atrás, se hacía difícil llegar (sano y salvo) adelante de todo para ver de cerca. En esta templada jornada festivalera, Cage The Elephant hizo uso de todos sus recursos artísticos y energéticos para consagrarse definitivamente en suelo argentino.

El reloj marcó 17:30 cuando sonaron los primeros acordes de Cry Baby, canción incluida en su último álbum titulado Tell me I’m Pretty, editado el año pasado. Automáticamente la banda volvió a sus inicios porque sonó In One Ear, precisamente el primer single que sacaron, para luego pasar por Spiderhead. Hasta ahí, tres canciones de discos diferentes. Y por supuesto, pasaron por los cuatro. El mix de épocas, sumado a la inquietud de Shultz, rápidamente encandilaron a las miles de personas que se dieron cita en el Hipódromo de San Isidro.

Esta vez casi ni lo vimos hacer el crowdsurfing, técnica que consiste en tirarse de cabeza al público para interactuar piel con piel. Sin embargo, la energía del cantante estuvo siempre a tono con el show, respetando matices, como cuando llegó el momento de tocar Cigarette Daydreams. Así como su euforia es una de las principales características, Matt vive tan intensamente los temas más “lentos” como los demás. Por su parte, su hermano Brad se la pasó bastante tiempo tocando parado sobre la valla.

Con Ain’t No Rest For The Wicked (sobre todo) y Come A Little Closer, el público explotó obviamente. Y siguió: Shake Me Down y Teeth fueron las elegidas para dar cierre a este nuevo show en Argentina, su tercera visita al país. Esta vez no hubo bises y los muchachos se despidieron con el guitarrista Lincoln Parish soleando la melodía de “Ole Ole Ole Oleee”. 

 

FOTOS:  Ornella Capone