The Weeknd demostró un indiscutible talento en su primer paso por la Argentina

Hay veces donde no se necesita más que un micrófono y una buena voz para enamorar a una multitud. Así lo demostró Abel Makkonen Tesfaye, mejor conocido como The Weeknd, en su paso por el Lollapalooza 2017. Con un público ansioso por escuchar al cantante canadiense y bailar los hits del momento, el primer sonido de “Starboy” ya marcó el incio de un primer show inolvidable en la Argentina. 

Empezar fuerte es un infalible. “False Alarm” hizo vibrar y saltar a una multitud que no quería perderse ni una de las creaciones del joven de 27 años, que buscó inspiración en artistas como Michael Jackson, Prince y R. Kelly. La misma euforia acompañó a “Party Monster”, otro de los temazos de su último disco – Starboy – lanzado en 2016, que resultó un imán para atraer millones de fans nuevos.

Pero el tono de fiesta no se mantuvo durante toda la noche. Una seguidilla de canciones románticas y de tinte más tranquilo destacaron la potencia emotiva de su voz. Al ritmo de “Reminder”, “Often” y “Acquainted”, la gente se sumergió en una atmósfera donde la melodía vocal de Abel era la reina. En ese mismo tempo sonó “Earned It”, un tema que emana erotismo y no es coincidencia que forme parte del soundtrack de Cincuenta Sombras de Grey. 

La tranquilidad tuvo su fin para acelerar los compases y darle lugar a la magia de sus hits. El principio del final lo marcó “Can’t Feel My Face”, temazo que hizo parar una gran cantidad de personas y bailar al ritmo del éxito de su segundo disco, Beauty Behind The Madness. Bomba tras bomba, el tema bien fresquito que hizo en colaboración con Daft Punk tenía a todos cantando I feel it coming, I feel it coming babe… Y no hay nada como el gran golpe final. “The Hills” dio fin a un show que tuvo de todo, pero cuyo hilo conductor fue la alucinante voz de Makkonen Tesfaye. El canadiense, sorprendido y alimentado por la respuesta tan fiel del público, concluyó que definitivamente volverá a nuestro país por mucho más. 

Belén R. Traverso / Fotos: Ornella Capone.