Pink Martini deslumbró al público del Festival de Otoño

Ya lo había prevenido Kevin Johansen al cierre de su actuación en el escenario principal del Lawn Tennis Club, donde se llevó a cabo el Festival de Otoño: con Pink Martini, todos iban a quedar literalmente “des-generados”. Y así fue. Los aplausos interminables que despidieron a la banda proveniente de Oregon demostraron que el público recibió con gran sorpresa y admiración el desfile de géneros y estilos que acababa de presenciar.
Es que Pink Martini es eso: es mezcla, búsqueda, explosión… Pink Martini es una caja de sorpresas. Con arreglos originales –muchos de ellos con toques latinos–, esta banda/orquesta, dirigida por el pianista Thomas Lauderdale, paseó por un repertorio en siete idiomas distintos (desde el inglés hasta el chino mandarín, pasando por el portugués, el español, el francés, el italiano y el turco) y desplegó un enorme abanico de sonidos entre los que se destacaron la voz old-fashioned de China Forbes y el impetuoso piano de Lauderdale.
La base sinfónica de todas las canciones, impronta de Pink Martini, permitió el lucimiento de cada uno de los diez integrantes de esta pequeña orquesta, cuya versatilidad quedó plasmada en la estructura misma del show, que abrió con una versión libre del “Bolero”, de Ravel, y terminó al mejor estilo carnaval carioca con todo el público coreando el “lalala” de “Brasil”.
Al término de Pink Martini, Les Mentettes congregó al público en el escenario B. El cierre del evento estuvo a cargo de los franceses Tryo, que volvieron tras el éxito de su presentación en la pasada edición del festival.
Fotos: Damián Darras

